Capitulo Tres
Amanecía y Drake ya se encontraba en la entrada norte esperando a Albert, despues de correr toda la noche sin parar hasta quedar exhausto, Drake decidio ir con aquel extraño señor, por lo menos él fue sincero, pero por lo visto le habia timado, ya avía pasado la hora de la reunion y el tal Albert no aparecia. – Ya sabía yo que era demasiado bueno para ser cierto – murmuro Drake – Y ¿Qué es demasiado bueno? – dijo Albert, Drake dio un brinco por el susto, lo cual le causó mucha gracia a Albert.
– No llevas gran cosa, ¿Estás seguro que tienes todo lo que necesitas?
– No sé si tenga todo lo que necesite, pero es todo lo que tengo.
– Bueno, no nos pongamos así, venga arriba ese ánimo – le dice Albert a Drake mientras lo despeina – ahora en marcha.
– ¡Sí!
Drake, seguía a Albert, alejándose lentamente de la ciudad que lo vio crecer, puede que no haya tenido la mejor vida, pero era el único lugar que conocía en el mundo, al pensar en eso Drake sintió miedo a lo desconocido, pero también una gran excitación por la aventura que le esperaba en el camino para convertirse en mago. En eso Albert comienza a decirle – Bueno muchacho, aun no se tu nombre, ¿Acaso no piensas decírmelo?
– Mi nombre es Drake.
– Con que te llamas Drake, es un buen nombre, aunque no es un nombre muy común, ¿Sabes lo que significa acaso?
– No, señor.
– Pues significa Dragon, en fin, te hablare un poco de lo que necesitas para ser un mago, pues veras una de cada mil personas nace con las aptitudes para convertirse en mago, pero no es que una persona “normal” no pueda, sino que no sería tan poderoso, o le sería tan “fácil” como una persona apta, pues veras esa persona de cada mil nace con un mayor mage centrius, que sería más o menos lo que te permite hacer magia, cada mage centrius tiene cierta tendencia a un poder elemental, fuego, agua, tierra, aire, electricidad u oscuridad, pero eso no significa que no podamos usar las demás tipo de magia.
– ¿Podemos usar otra clase de magia?, pensé que solo podíamos utilizar la de nuestro elemento – le interrumpió Drake.
– Al parecer no sabes escuchar te dije que el mage centrius tiende a un elemento, no que lo controle un elemento, pero dependiendo del elemento que predomine tu entrenamiento y habilidades a desarrollar serán muy diferentes.
– Señor, ¿Me puede decir de que elemento es usted?
– Sabias que tendrías esa duda, yo soy del elemento oscuridad.
– Y yo ¿De qué elemento soy?
– Aun no lo sé, pero vamos a descubrirlo en este mismo instante.
Drake y Albert se detuvieron en un arroyo cercano a la ciudad, Albert comenzó a sacar unas piedras de su mochila colocándolas una detrás de la otra, cada una separada por un metro de distancia más o menos, en frente de cada piedra Albert murmuro una clase de hechizo, acto seguido llamo a Drake. – Muy bien, chico párate frente a la primera roca y di “flamea”. – Drake obedeció, se colocó frente a la roca y repitió “flamea”, no ocurrió nada – ya me esperaba esto, ahora la siguiente, esta vez di “ventus” – Drake siguió las ordenes de Albert, otra vez no ocurrió nada – a ver la siguiente “aquos” – nuevamente no ocurrió nada, y así continuo con las siguientes rocas “terra”, “electros”, al ver que no ocurrió nada con esas cinco piedras Albert saco otra de su mochila – Tal pareces que eres igual a mí, pero ay q comprobarlo, Albert volvió a murmurar el mismo hechizo que dijo frente a las otras piedras – Muy bien esta es la decisiva ahora di “necro” – Drake se colocó frente de esta última piedra y dijo – “Necro” – justo cuando Drake pronuncio la palabra la piedra comenzó a brillar en un tono purpura muy intenso.
– ¡Bien, excelente! – Exclamo Albert – tal parece que eres uno de los míos, un Warz, así es como nos llaman los demás magos ya que nuestro elemento es la oscuridad, y déjame decirte que somos muy pocos, solo uno de cada cien magos es un Warz, siéntete orgulloso. Muy bien ahora al bosque Duttermak, ay es donde te entrenaras.
– Maestro, ¿Qué tipo de magia seré capaz de hacer?
– ¿Maestro? Cielos nunca me han llamado así, pues déjame decirte lo general sobre lo que podemos hacer, los Warz nos caracterizamos por usar técnicas ilusorias, además a diferencia de algunos magos, no solo nos concentramos en fortalecer nuestra magia sino también nuestro cuerpo, ya que también somos capases de convocar bestias llamadas familiares, y si no tuviésemos un cuerpo apto nuestro familiar se rebelaría.
– Eso quiere decir ¿Qué seré capaz de tener un familiar?, ¿Podría mostrarme el suyo, maestro?
– Tal vez sería buena idea mostrarte un familiar, pero tendremos que esperar que sea de noche, así él se sentirá más a gusto, ¿De acuerdo? – De acuerdo maestro.
Así Drake y Albert continuaron su camino hacia su destino el bosque de Duttermak, solo pararon cerca del rio Übber, el resto del día Drake pensaba, ¿Qué tipo de familiar será el del maestro?, ¿Cómo será mi familiar?, sin darse cuenta ya estaba anocheciendo, y el maestro Albert y el montaban el campamento, para suerte de Drake, su maestro llevaba algunos trozos de carne, porque de no haber sido así iría a la cama sin haber tenido bocado, no es que no estuviese acostumbrado ya, pero por alguna extraña razón desde que descubrió su elemento, tenía demasiada hambre, pero realmente no le interesaba mucho la razón por la que tuviese hambre, pronto aprendería magia. – ¡Oye Drake! – Le dijo maestro Albert – ay algo que tengo que decirte antes de presentarte a mi familiar, nunca hables con el si el no habla primero contigo y trata de no mirarlo a los ojos, ¿De acuerdo? – Sí, maestro – le contesto Drake, tratando de ocultar su emoción.
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