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lunes, 22 de abril de 2013

Capitulo Siete - Extraña Revelación


Capitulo Siete


Drake casi se atraganta con la comida al escuchar a Catrina, ¡ella podría mostrarle a su familiar!, pero ¿Se lo esta diciendo porque va a mostrárselo? O ¿simplemente para molestarlo?, la verdad es que no tenia ni idea de las intensiones de Catrina a decirle eso, así que, como no sabia como era la personalidad de Catrina , pregunto de frente – ¿Y esto cuanto me va a costar?
  • ¿Eh? ¿De qué estas hablando?
  • Pues, ¿Qué tengo que hacer para que haga mi lectura?
  • No tienes que hacer nada, porque no voy a hacer tu lectura.
  • ¿Eh? ¡¿Por qué no?!
  • Porque no estas listo.
  • Veo que aquí sera igual que antes... – murmuro Drake.
  • ¿Qué quieres decir? a
  • Pues que nunca nadie cree que este listo, solo creen en mi cuando no tienen de otra – le respondió Drake a Catrina con una voz un tanto afligida. Catrina tomo un trago de su copa, que hasta ese momento Drake noto que la tenía, y se quedo pensando en silencio, hasta que voltio hacia Drake y lo vio a los ojos.
  • Prestame tu brazo.
  • ¿Eh? ¿Para qué?
  • ¡No discutas solo dámelo! – Y ya sin protestar Drake le tendió su brazo derecho a Catrina, acto seguido Catrina puso su mano izquierda debajo de la muñeca de Drake colocando su pulgar sobre la misma y el pulgar de su mano derecha en la vena que sobresalía en la coyuntura del codo de Drake, haciendo presión con ambos.

Catrina cerro los ojos y comenzó a murmurar una especie de cántico para sumirse en un profundo trance, Drake por su parte comenzó a sentir su brazo caliente tanto que creyó ver vapor salir de él, cuando de la nada unas especies de marcas luminosas comenzaron a aparecer en el brazo de Drake, las marcas comenzaron a variar de color desde una luz blanca hasta una luz violácea igual cuando la piedra necro se activo con la capacidad mágica innata de Drake, y justo como aparecieron, las marcas dejaron de brillar y desaparecieron, momentos después Catrina soltó el brazo de Drake, tenia la frente perlada en sudor. – Catrina, ¿estas bien? – le pregunto Drake al verla así.
  • Si, no te preocupes
  • ¿Qué fue todo eso?
  • Quería ver si estabas listo, para hacerte la lectura, pero nunca me espere esto …
  • ¿Qué no te esperabas? ¿Qué fue lo que hiciste?
  • Analice tu mage centrius, Drake tienes que ser totalmente sincero conmigo ¿Sabes quiénes son tus padres?
  • ¿Qué tiene que ver eso con mi mage como-se-llame?
  • Tiene mucho que ver, deja que me explique, el mage centrius, es por decir una especie de órgano, pero este órgano no existe en este plano, esta ligado a tu “alma”, y te permite vincularte con las fuerzas de la naturaleza, las personas con esa habilidad nata, como bien sabes, son los magos, en nuestro caso warz ya que estamos inclinados al elemento necros, y como ya te debió haber contado Albert solo el uno por ciento de los magos son warz se podría decir que estamos en proceso de desaparecer del mundo, pero como medida contra eso, muchos warz a lo largo de la historia han tenido amoríos variados para dejar descendencia y así prevenir la extinción, Drake se que no eres un tonto así que ya tendrás una idea de lo que quiero decirte, ¿verdad?
  • Si … mis padres … mis padres eran warz. – le contesto Drake, el cual estaba tan pálido como papiro de arroz.
  • No sabría decirte si ambos, por lo menos uno de los dos es o era un warz, pero lo mas probable es que ambos lo sean, tu centrius es sin duda del de un Skuóru Warz, literalmente lo tienes en la sangre Drake.
  • ¿Qué es ... qué es un Skuóru warz?
  • Un skuóru warz es, básicamente, el titulo que se le da a los warz de ascendencia warz, en términos sencillos, eres algo así como un aristócrata.

Justo en ese momento el comedor comenzó a llenarse de gente con túnicas violetas, Drake estaba sentado en la silla, como si el techo de aquel enorme salón le hubiese caído encima sin previo aviso, «¡Mis padres eran magos, y mas encima WARZ!»

miércoles, 27 de marzo de 2013

Capitulo Seis - Skuóru Nébula


Capitulo Seis


Al despertar Drake se encontraba en una habitación que no había visto o estado en su vida, era una habitación espaciosa decorada con lujosos artefactos, y estaba completamente amueblada, parecía ser la habitación de un noble, Drake se dirigió hacia la ventana de la habitación, al asomarse Drake quedo completamente maravillado, era un palacio enorme, era incluso más grande que el del rey, mientras Drake contemplaba el palacio, alguien entro por el umbral de la habitación, era la mujer que Drake confundió con un ángel, estaba completamente embelesado con la mujer
Hola niño, ¿Cómo te sientes?
Bien, y tengo un nombre señorita y no es niño – le contesto Drake tratando de no mostrar los nervios que sentía.
¡Oh, pero que lindo!, apuesto que eres todo casanova, Haber niño ¿Cuál es tu nombre?
Drake se ruborizo – Mi nombre es Drake, Drake Lupinus – la mujer quedo sorprendida al oír el nombre de Drake.
Lupinus… ¿Acaso eres un lobo? – Le contesto la mujer mientras reía – Si lo soy, el mismísimo Rey de los Lobos me dio mi linaje – la mujer quedo más sorprendida aun.
¿Estas tratando de decirme que el rey de los lobos te hizo uno de los suyos? Espero que sepas lo que eso significa Drake. – Si lo sé, por cierto, señorita ¿Dónde estamos? – ¡Oh, cierto! Déjame que te dé la bienvenida a Skuóru Nébula, la sede del elemento oscuridad, aquí es donde todos los Warz se entrenan, y aquí es donde según se tu entrenaras. Drake estaba maravillado, estaba en un lugar lleno de magos, lleno de Warz, dios realmente sentía una gran emoción y todo es gracias a su maestro, fue en ese instante que lo recordó, ¡El maestro Albert!
¡¿Dónde está mi maestro?! – Le pregunto Drake preocupado – Tu maestro está en la enfermería en este momento, ¿Quieres ir a verlo? Drake asintió de inmediato, la mujer guió a Drake por una serie de corredores que parecían interminables – los cuales Drake estaba memorizando – pasados cinco minutos desde que salieron de la habitación en donde se encontraba Drake llegaron a una puerta con un tallado de una serpiente enroscada en un báculo, el símbolo que Drake siempre vio en los sitios donde se realizaban curaciones, al trapazar el umbral, Drake encontró una serie de camas acomodadas el dos filas, una frente la otra, eran alrededor de unas veinte en cada lado, el maestro Albert se encontraba en la cama justo a las ventanas de la primera fila, al localizar con la mirada a su maestro Drake sin dudarlo un momento salió disparado hacia él, al llegar a su lado, el maestro Albert le regalo un sonrisa y lo despeino diciéndole – gracias pequeño, si no fuera por ti… puede que sería otro nuestro futuro – hizo una pequeña pausa – además no soy el único que quiere agradecerte – dijo señalando hacia el frente, era la única cama la cual estaba cubierta por las cortinas, Drake se dirigió hacia ellas, sabiendo ya quien se encontraba al otro lado de las misma, al mover la cortina Drake vio a la niña recostada en la cama jugando con su cabello, Drake al verla más de cerca y mucho más detenidamente quedo fascinado, era muy linda, casi una versión en miniatura de la mujer que había salvado su vida, pero la niña a diferencia de la mujer tenía unos hermosos y penetrantes ojos azules, los cuales a Drake le recordaron a una piedra que le había visto a una noble de Laria – la cual pensó robar cuando tuviese la oportunidad… y más edad – Drake intento hablarle a la niña, pero antes de que pudiera decir palabra la niña dijo – Gracias por intentar salvarme.
¿Intentar salvarte? Perdona pero me parece que si te salve – le respondió Drake.
¡Ja! Si no fuera por la maestra Catrina ninguno de nosotros estaría aquí. – al decir eso la mujer, por lo visto se llamaba Catrina, interrumpió a la niña – ¡Leyla! Sé más respetuosa, la verdad es que si Drake no hubiese hecho lo que hizo habrías muerto antes de que yo llegase.
¡Maestra! ¿Por qué defiendes a este niño?
Porque si no fuera por este niño, mi linda estudiante habría muerto – le contesto Catrina acariciándole la cabeza y regalándose una sonrisa, lo cual calmo a Leyla – Ahora ¿no crees que deberías presentarte a tu buen mozo salvador? – Drake se ruborizo al igual que Leyla, ambos maestros no pudieron evitar reírse de la escena.
Me llamo Leyla Roseland, mucho gusto – dijo apartando la mirada por la pena.
Es un placer, yo soy Drake Lupinus. – Al oír el nombre Leyla lo vio y se echó a reír.
¿A caso eres un lobo? – lo único que Drake hizo fue poner su mano en su sien y pensar «es igual que su maestra», lo cual le dio riza a la maestra Catrina, acto seguido la maestra le explico a Leyla, al terminar la maestra se volvió hacia el maestro Albert.
Y dime Al, ¿Es enserio que el insensible de Fenrir hizo eso?
Yo tuve la misma reacción que tu Cati, y eso que fui testigo del hecho, pero sí, es cierto, por cierto tú dime que se supone ¿Qué hacia Leyla fuera de Skuóru Nébula sola?
Es lo que a mí me gustaría saber Al, y bien ¿Leyla? – Leyla parecía querer ser capaz de ser invisible en ese momento
Pues, maestra, es que escuche rumores de que si se es capaz de matar un orco se podrá invocar al familiar destinado.
¡Puras historias sin sentido! Y me sorprende que creyeras esas historias, sabes muy bien que aún te falta más entrenamiento para poder tener un familiar. – Leyla bajo la mirada – solo espero que no intentes hacer algo así otra vez, bien Drake será mejor que nos vayamos ambos, Al y Leyla, tienen que descansar, mientras te llevare a la cocina a comer algo, debes estar muerto de hambre – Drake asintió.

Catrina guiaba a Drake por otra serie de pasillos y escaleras para legar a su destino, Drake realizaba el mismo esfuerzo por memorizar el trayecto como cuando Catrina lo condujo a la enfermería, pocos minutos después de salir de la enfermería Catrina y Drake entraban en una gigantesca sala llena de mesas, la cual dedujo Drake que debería ser el comedor, Catrina condujo a Drake por el comedor hasta llegar a la barra donde llamo con la campanilla, después de unos segundos apareció una señora.
¡Catrina! ¿Qué te trae por acá a estas horas?
Nada en especial Marianne, solo traje al sec’huan de Al a comer. – ¡Oh! ¿Con que este es el pequeño dragón que trajo el Ser. Dartuk? Mucho gusto cielo, soy Marianne, la encargada de la cocina – dijo dirigiéndose a Drake. – No solo soy un dragón señora, también soy un lobo, Drake Lupinus un placer. – Le contesto Drake con una sonrisa en su rostro, Marianne quedo con los ojos tan grandes como platos.
¿Toda una sorpresa, eh? – menciono Catrina.
Definitivamente, y bien ¿Qué te gustaría comer amor? Mira aquí hay un menú. – le dijo Marianne a Drake mostrándole un menú que estaba a su alcance.
Son muchas cosas – respondió Drake – la verdad no sabría que pedir.
¿Cómo que no sabrías? ¿Qué te gusta comer?
Es que no sé qué me gusta comer, hasta hace unos días lo mejor que he comido fue un pedazo de carne, «que le intente robar a mi maestro» – pensó Drake.
En ese caso no crees que debes probar un poco de todo, así sabrás que te gusta – le dijo Marianne.
Me parece razonable.
Y así fue, Marianne le sirvió un poco de cada cosa a Drake, mientras Catrina fue a buscar una mesa, la cual fue la más cercana ya que el salón estaba vacío, al poco rato Drake ayudado de Marianne fueron donde Catrina con dos bandejas colmadas de comida.
¡Vaya! – Soltó Catrina al ver la cantidad – No pensé que hubiese tanto en el menú.
Pues yo menos. – dijo Drake.

Pasó hora y media desde que Drake comenzó a comer, hora y media desde que Catrina comenzó a imaginarse como tuvo que ser la vida del pobre Drake, al terminar Drake no pudo más que recostarse al respaldo de la silla, para ver si se acomodaba todo lo que comió, Catrina no pudo soltar una risotada al verlo.
¿Qué?
Nada, es que me recuerdas tanto a Al.
¿Yo? ¿Enserio?
Sí, te pareces mucho a él, pero en fin, dime ¿De dónde eres?
Soy de Laria, bueno eso creo, allí he vivido toda mi vida, pero la verdad no se en que ciudad o pueblo nací.
Entiendo, pero tranquilo eso ya no importa, al unirte a Skuóru Nébula prácticamente tienes que olvidar quien eras y de dónde vienes, no importa si eras de una familia noble, desde que das un paso dentro del terreno del gremio renuncias a todo eso.
Pues debe de ser duro para algunos.
Lo es, pero lo vale, ganas una nueva vida.
Eso suena muy bien, puedo preguntarle ¿qué es lo que se necesita para llamar al familiar destinado?
Claro, bueno veras tienes que pasar una serie de pruebas para saber si eres apto para llamar a tu familiar, las cuales consisten en una prueba de dominio de magia, otras de resistencias física y mágica y la ultima de fuerza de voluntad.
¿Fuerza de voluntad? – la interrumpió Drake.
Si, sé que suena extraño, pero es una de las pruebas más importantes de todas, mira la primera vez que llamas a tu familiar, tienes que canalizar tus pensamientos en una especie de manifestación de tu voluntad, esa manifestación es tu ser astral, el cual tendrá un vínculo único con tu familiar destinado, es algo complicado de explicar.
Si, me di cuenta, pero ¿existe alguna forma de conocer a nuestro familiar antes de llamarlo? – Catrina estuvo meditando un momento. – Si, pero es poco usual, te tendrían que hacer una lectura mágica, la cual no muchos magos la saben hacer.
¿conoce a alguien que sepa hacerlas?
Pues claro, yo.


domingo, 24 de marzo de 2013

Capitulo Cinco - Batalla a Muerte


Capitulo Cinco


Dos orcos más salieron de entre los árboles, los orcos eran temibles su piel parecía escamosa y vestían con pieles de animales y una armadura indumentaria hecha de huesos, en la cabeza tenían unos especies de cuernos que le sobresalían sobre los ojos – Tener razón Krulkt, usar niña de carnada bueno – dijo el orco de menor tamaño – Kralt, Krulkt ser cazador líder, saber que hacer – dijo el tercer orco, que era una hembra o eso parecía, era un poco más grande que el pequeño – Drake no podía creer que su maestro estuviera a punto de morir, a menos que hiciera algo al respecto, rápidamente su cerebro comenzó a analizar la situación, era una situación de rehenes, obviamente tenían más experiencia en batalla que él, ahora pensaba que es lo que tenía a favor, por lo que vio los orcos no son muy rápidos en sus movimientos, y él tiene años de experiencia moviéndose rápida y sigilosamente gracias a la vida que tenía, además tenía el factor sorpresa de su lado, justo en eso recordó algo que su maestro le dijo el día anterior «¿Quieres saber cómo usar tu magia? No se Drake, aún es muy pronto para que uses tu magia, pero también es importante que tengas algo de conocimiento de cómo se usa, ¿Recuerdas cuando descubrimos tu elemento dominante? Bueno la roca se activó por tu poder latente pero también porque querías que pasara algo, a lo que quiero llegar es que la magia básicamente es una manifestación de tus deseos, pero no es tan fácil como se oye, bueno te mostrare, usare magia ilusoria para hacerme “invisible”, lo que voy a hacer es concentrarme en que no puedan verme, inviccio - en ese momento el maestro Albert desapareció – bueno, inviccio significa invisible, para comenzar se usan palabras para concentrarte más en lo que quieres que tu magia haga, pero para una persona más experimentada – vuelve a aparecer – no hace falta usar palabra, aunque si eres un prodigio tampoco las necesitas …» fue entonces cuando Drake tuvo una idea, comenzó a concentrarse en ser invisible, que nadie pudiera verlo, puso toda su concentración en ello cuando estuvo totalmente concentrado cerro los ojos y dijo – inviccio – un poco ansioso y temeroso de no haberlo logrado, lentamente abrió los ojos, nada parece haber cambiado, desanimado bajo la vista para ver sus botas, no estaban, ¡era invisible!, dejando de lado la felicidad que sentía por usar por primera vez su magia tomo con fuerza su espada y al tenerla sujeta entre sus dedos la espada también desaparece, Drake estaba sorprendido, pero no podía dejarse llevar, inmediatamente ideo un plan para rescatar a su maestro y a la niña, Drake camino sigilosamente hacia el orco de menor tamaño, caminar siendo invisible era más difícil de lo que creía que seria, justo cuando estaba listo para robarle una flecha al orco de menor tamaño, la cual suponía Drake que estaban envenenadas, por como el maestro Albert había perdido el conocimiento, la niña comenzó a gritar – ¡Déjenme, por favor no me maten!
Claro que no te mataremos, es mejor una carnada viva – vocifero el ogro de mayor tamaño, el que llamaban Krulkt, el cual hablaba muy fluidamente, no como los otros dos – en cambio a este de aquí – pateo al maestro Albert – será un buen aperitivo.
La niña soltó un chillido de terror, Drake estaba asustado, pero dentro de él sentía enojo, ira hacia los orcos por tratar a la niña así y más aún por querer de comerse a su maestro, rápidamente saco una flecha de la vaina del orco, acto seguido dio un salto y apuñalo al mismo por la nuca, el orco callo muerto, los otros dos orcos se quedaron pasmados al ver a su compañero muerto de la nada, pero rápidamente se pusieron en alerta sosteniendo sus armas para entablar una batalla, Drake también se preparó para luchar, aunque nunca lo haya hecho, estaba seguro que tenía más posibilidades de ganar ya que no podrían ver sus ataques, su próximo objetivo sería el orco hembra, esta estaba sumamente furiosa por la muerte de su compañero, Drake no sabía muy bien como mataría al orco hembra, pero de inmediato detecto los lugares menos protegidos en la armadura de la misma, justo detrás de las articulaciones estaban desprotegidas, lo único que tenía que hacer ahora era cortarla por los tendones para así decapitarla, Drake se acercó lentamente por detrás del orco hembra, cada movimiento que hacía era el más sigiloso que había hecho en su corta vida, cuando estuvo lo suficientemente cerca del orco hembra hizo un movimiento de la espada atravesando algo de carne y los tendones, lo cual como había previsto Drake desplomaría al orco, el mismo soltó un alarido de dolor, pero justo cuando intentaba dar la vuelta para atrapar lo que sea que la haya herido, Drake dio una estocada justo en la yugular, la sangre broto por todas partes, era la primera vez que veía tanta sangre, pero Drake no le afectaba verla, por otro lado la niña estaba completamente aterrada, había “algo” que estaba matando a los orcos, ¿Cómo podía decir ella que no la mataría también?, ahora solo quedaba con vida Krulkt, Drake sabía que la única forma de hacer algo contra él era usar la flecha que le robo al orco de menor tamaño, así tendría suficiente tiempo para llevarse a la niña y a su maestro a un lugar seguro.
Drake se sentía muy cansado, pero no era por los orcos, era la magia, era la primera vez que la usaba y ya la había usado por alrededor de un cuarto de hora, justo en ese instante la advertencia que le había dicho su maestro retumbaba en su cabeza «… recuerda Drake, si usaras tu magia sin entrenamiento, usarías más poder del que necesitaras y créeme, no será bonito lo que pasara…» ahora sabia a lo que su maestro se refería, no tendría mucho tiempo antes de que algo pasara, pero antes de percatarse el ultimo orco lanzo su maza hacia él, por suerte reacciono a tiempo para esquivarla – ¡Tu! ¡Maldito “wrakzul”, ¿Cómo te atreves a matar a mis compañeros?! – grito el orco, Drake no entendía cómo podía verlo, quedo petrificado, ¡podía verlo!, ahora estaba completamente perdido, el orco podía verlo y estaba totalmente exhausto, incluso le costaba mantenerse en pie, el orco se dirigía directo hacia Drake con una daga en la mano, Drake alzo su espada listo para atacar, justo cuando el orco levanto la mano para arremeter contra Drake el orco se quedó quieto y cayó hacia adelante, tenía una flecha calvada en su cráneo, Drake estaba confundido, más que nada por la fatiga, ¿Qué estaba pasando?, a unos metros de distancia vio una figura humana, era una mujer, tenía el cabello negro recogido en una trenza, la mujer corrió hacia donde estaban la niña y su maestro, al ver que la niña estaba bien y el estado del maestro Albert se dirigió aun con más rapidez hacia Drake. – Niño, eres muy valiente, lo has hecho bien – la mujer tenía una voz hermosa, al verla más de cerca a Drake le pareció un ángel – ahora puedes descansar. – ¿La niña está bien? – la mujer le contesto asintiendo con la cabeza – me alegro… ¿Mi maestro, mi maestro está bien? – la mujer se quedó sorprendida, voltio a ver al maestro Albert, sus ojos parecían desorbitados – ¿Ese hombre, es tu maestro? – le pregunto la mujer, Drake estaba tan cansado que solo pudo afirmar con su cabeza antes de perder la conciencia.

martes, 12 de marzo de 2013

Capitulo Cuatro - Trampa


Capitulo cuatro


Muy bien, comencemos con el llamado – dijo el maestro Albert – yo, Albert Dartuk, te invoco mi fiel compañero ven ¡Fenrir, Señor del Miedo! – mientras cada palabra salía de la boca del maestro Albert, alrededor suyo fe formaba una extraña y misteriosa neblina, logrando alcanzar dos metros de alto, cuando la misteriosa neblina se disipo al fin, volvió a aparecer el maestro Albert, pero no se encontraba solo, estaba junto a un gigantesco lobo, al ver al lobo Drake dio un brinco hacia atrás del susto y mientras retrocedía estudiaba a la bestia, media casi dos metros, su pelaje es de color blanco, sus ojos son grisáceos, tiene un cicatriz que va desde la base de su oreja derecha bajando hasta tres centímetros más o menos debajo su ojo, tenía contextura robusta, y sus diente, dios sí que estaban afilados, Drake llego a pensar que serían capases de partir un árbol fácilmente, el maestro Albert al percatarse de que Drake se asustó comenzó a reírse a carcajadas – Vaya chico, pensé que eras más valiente, tranquilo no te ara nada, siempre y cuando no hagas lo que te dije, ven, este es Fenrir, mi familiar – Drake, al oír lo que le dé dijo su maestro sintió pena por haber actuado así, pero quien no se asustaría si de la nada se le aparece una bestia de dos metros, ya habiendo recuperado la calma Drake se acercó cuidadosamente a Fenrir. – Oye Al, tal parece que tu nuevo discípulo es un gallina. 
– Claro que no lo es, solo se sorprendió por verte – le contesto el maestro Albert a Fenrir. 
– En ese caso lo entiendo, después de todo soy el Rey de todos los lobos, soy más que sorprendente.
Al oír a Fenrir, Drake se detuvo en seco y sus ojos estaban desorbitados, lo único en su mente era « ¡Hablo! », y de su boca solo salía un balbuceo al no poder articular ni una sola palabra, estaba realmente atónito – Vamos chaval, no te morderé, dime ¿Cuál es tu nombre? – Le pregunto Fenrir – Me llamo Drake – le contesta Drake tartamudeando, Fenrir no pudo evitar soltar una risotada – Eso solo es un mote para mí, ¿De quién eres hijo? – le devuelve Fenrir. 
– No lo sé... No lo sé Señor. – le contesto Drake, con un tono definitivamente nostálgico o melancólico, es difícil saberlo para alguien que no lo escucho, pero Fenrir si supo exactamente el sentimiento que infundían las palabras de Drake. 
– Entiendo muchacho, pero tus descendientes necesitaran saber de quién son hijos – le dijo Fenrir – Al, ¿De qué elemento es este chaval? – El mismo que el nuestro – el maestro Albert no puede evitar esbozar una pequeña sonrisa.
 – Ahora entiendo, parece ser que eres de los míos – Fenrir se queda en silencio un momento – ¡Eso es! Al, sí que eres idiota, se nota que no eres tan inteligente como crees, para la suerte de los dos yo soy más listo. Muy bien muchacho, ¿Quieres saber cómo serás llamado a partir de ahora? 
– ¡Sí! – le contesta Drake sumamente emocionado. – Pues como eres de los míos, ¿No es justo que llevemos el mismo linaje? – Fenrir, ¡no puedes hablar enserio! – Lo interrumpe Albert súbitamente – ¡Oh, claro que es enserio! Yo Fenrir Sombra Blanca, Señor del miedo, Rey de los lobos te nombro Drake Lupinus. 
– Drake… Lupinus – repitió Drake con sus ojos llenos de lágrimas, por más que lo intento no puro parar de llorar. – Vamos Drake – comienza a hablarle Fenrir – Se que debes estar feliz por tener un linaje ahora, de hecho se cómo te sientes, yo tampoco conocí a mi padres… Bueno ya he estado mucho tiempo, me voy marchando, y Al cuida bien del chaval. 
La misteriosa neblina en la que había aparecido Fenrir se había vuelto a formar, rodeándolo, y al disiparse, Fenrir ya no se encontraba, mientras Drake seguía llorando, el maestro Albert apagaba la fogata y preparaba el lugar donde dormiría – Drake, será mejor que duermas mañana saldremos a primera luz – le dice el maestro Albert – De acuerdo maestro – le contestó, Drake con la voz quebrada, dicho eso él y el maestro Albert se fueron a dormir.

Ya de mañana cuando habían levantado el campamento y retomado la caminata hacia el bosque Duttermak, y así continuaron otro día más, pero cuando solo faltaba cruzar una colina para llegar al bosque a Drake le pareció oír un grito distante. – Maestro, me pareció haber escuchado algo – le dijo inmediatamente – parecía ser el grito de una chica. – 
A mí también me pareció haberlo escuchado – le contesto – y si es una dama en peligro tal vez me gane sus favores – murmuro. 
– ¿Qué son favores, maestro? 
– Algo que descubrirás a su tiempo, pero es algo muy bueno creme – le dice dándole una palmada en la espalda y riendo – pero será mejor que vayamos a ver que es.
Dicho eso ambos tomaron rumbo a donde creían que procedían los gritos, cuando llegaron a un pequeño zarzal el maestro Albert paro en seco. – Tal parece que si es algo serio, mira – se lo comunico a Drake señalando a una chica más o menos de la edad de Drake, la niña tenía el cabello negro azabache, y llevaba unas prendas similares a las del maestro Albert, un pantalón negro, una capa negra, lo único diferente es q llevaba una camisa más femenina pero del mismo estilo, el maestro Albert al contemplar mejor a la niña soltó una maldición, rápidamente saco una espada pequeña de su alforja y se la entregó a Drake, también desenvaino la suya – Escucha Drake y escucha bien, iré a ayudar a la niña, tu quédate aquí y no te muevas, ten cuidado puede haber más orcos – acabando de decir eso el maestro Albert se dirigió hacia el orco para salvar a la niña, camino sigilosamente procurando de que el orco no notara su presencia, los orcos tienen un excelente sentido del oído, estando a unos metros del orco el maestro Albert siente un líquido recorrer por su pierna, una flecha se la había atravesado, el maestro Albert se desploma en el suelo, era una trampa.




miércoles, 6 de marzo de 2013

Capitulo Tres - El inicio de un viaje


Capitulo Tres


Amanecía y Drake ya se encontraba en la entrada norte esperando a Albert, despues de correr toda la noche sin parar hasta quedar exhausto, Drake decidio ir con aquel extraño señor, por lo menos él fue sincero, pero por lo visto le habia timado, ya avía pasado la hora de la reunion y el tal Albert no aparecia.  – Ya sabía yo que era demasiado bueno para ser cierto – murmuro Drake – Y ¿Qué es demasiado bueno? – dijo Albert, Drake dio un brinco por el susto, lo cual le causó mucha gracia a Albert.
– No llevas gran cosa, ¿Estás seguro que tienes todo lo que necesitas?
– No sé si tenga todo lo que necesite, pero es todo lo que tengo.
– Bueno, no nos pongamos así, venga arriba ese ánimo – le dice Albert a Drake mientras lo despeina – ahora en marcha.
– ¡Sí!

Drake, seguía a Albert, alejándose lentamente de la ciudad que lo vio crecer, puede que no haya tenido la mejor vida, pero era el único lugar que conocía en el mundo, al pensar en eso Drake sintió miedo a lo desconocido, pero también una gran excitación por la aventura que le esperaba en el camino para convertirse en mago. En eso Albert comienza a decirle – Bueno muchacho, aun no se tu nombre, ¿Acaso no piensas decírmelo?
– Mi nombre es Drake.
– Con que te llamas Drake, es un buen nombre, aunque no es un nombre muy común, ¿Sabes lo que significa acaso?
– No, señor.
– Pues significa Dragon, en fin, te hablare un poco de lo que necesitas para ser un mago, pues veras una de cada mil personas nace con las aptitudes para convertirse en mago, pero no es que una persona “normal” no pueda, sino que no sería tan poderoso, o le sería tan “fácil” como una persona apta, pues veras esa persona de cada mil nace con un mayor mage centrius, que sería más o menos lo que te permite hacer magia, cada mage centrius tiene cierta tendencia a un poder elemental, fuego, agua, tierra, aire, electricidad u oscuridad, pero eso no significa que no podamos usar las demás tipo de magia.
– ¿Podemos usar otra clase de magia?, pensé que solo podíamos utilizar la de nuestro elemento – le interrumpió Drake.
– Al parecer no sabes escuchar te dije que el mage centrius tiende a un elemento, no que lo controle un elemento, pero dependiendo del elemento que predomine tu entrenamiento y habilidades a desarrollar serán muy diferentes.
– Señor, ¿Me puede decir de que elemento es usted?
– Sabias que tendrías esa duda, yo soy del elemento oscuridad.
– Y yo ¿De qué elemento soy?
– Aun no lo sé, pero vamos a descubrirlo en este mismo instante.

Drake y Albert se detuvieron en un arroyo cercano a la ciudad, Albert comenzó a sacar unas piedras de su mochila colocándolas una detrás de la otra, cada una separada por un metro de distancia más o menos, en frente de cada piedra Albert murmuro una clase de hechizo, acto seguido llamo a Drake. – Muy bien, chico párate frente a la primera roca y di “flamea”. – Drake obedeció, se colocó frente a la roca y repitió “flamea”, no ocurrió nada – ya me esperaba esto, ahora la siguiente, esta vez di “ventus” – Drake siguió las ordenes de Albert, otra vez no ocurrió nada – a ver la siguiente “aquos” – nuevamente no ocurrió nada, y así continuo con las siguientes rocas “terra”, “electros”, al ver que no ocurrió nada con esas cinco piedras Albert saco otra de su mochila – Tal pareces que eres igual a mí, pero ay q comprobarlo, Albert volvió a murmurar el mismo hechizo que dijo frente a las otras piedras – Muy bien esta es la decisiva ahora di “necro” – Drake se colocó frente de esta última piedra y dijo – “Necro” – justo cuando Drake pronuncio la palabra la piedra comenzó a brillar en un tono purpura muy intenso.
– ¡Bien, excelente! – Exclamo Albert – tal parece que eres uno de los míos, un Warz, así es como nos llaman los demás magos ya que nuestro elemento es la oscuridad, y déjame decirte que somos muy pocos, solo uno de cada cien magos es un Warz, siéntete orgulloso. Muy bien ahora al bosque Duttermak, ay es donde te entrenaras.
– Maestro, ¿Qué tipo de magia seré capaz de hacer?
– ¿Maestro? Cielos nunca me han llamado así, pues déjame decirte lo general sobre lo que podemos hacer, los Warz nos caracterizamos por usar técnicas ilusorias, además a diferencia de algunos magos, no solo nos concentramos en fortalecer nuestra magia sino también nuestro cuerpo, ya que también somos capases de convocar bestias llamadas familiares, y si no tuviésemos un cuerpo apto nuestro familiar se rebelaría.
– Eso quiere decir ¿Qué seré capaz de tener un familiar?, ¿Podría mostrarme el suyo, maestro?
– Tal vez sería buena idea mostrarte un familiar, pero tendremos que esperar que sea de noche, así él se sentirá más a gusto, ¿De acuerdo? – De acuerdo maestro.

Así Drake y Albert continuaron su camino hacia su destino el bosque de Duttermak, solo pararon cerca del rio Übber, el resto del día Drake pensaba, ¿Qué tipo de familiar será el del maestro?, ¿Cómo será mi familiar?, sin darse cuenta ya estaba anocheciendo, y el maestro Albert y  el montaban el campamento, para suerte de Drake, su maestro llevaba algunos trozos de carne, porque de no haber sido así iría a la cama sin haber tenido bocado, no es que no estuviese acostumbrado ya, pero por alguna extraña razón desde que descubrió su elemento, tenía demasiada hambre, pero realmente no le interesaba mucho la razón por la que tuviese hambre, pronto aprendería magia. – ¡Oye Drake! – Le dijo maestro Albert – ay algo que tengo que decirte antes de presentarte a mi familiar, nunca hables con el si el no habla primero contigo y trata de no mirarlo a los ojos, ¿De acuerdo? – Sí, maestro – le contesto Drake, tratando de ocultar su emoción.

miércoles, 23 de enero de 2013

Capitulo Dos - Una Revelación


Capitulo Dos


Por supuesto que Drake no le creia al tal Albert Dartuk, era un completo desconocido  y algo que había aprendido viviendo en las calles de Laria es nunca confiar en alguien mayor que tu, pero algo no andaba bien con todo esto, y ¿si decía la verdad? Si en verdad tenia potencial mágico  seria una la oportunidad mas grande de su vida, pero como podría saber si en verdad era cierto, pasaron horas antes de que Drake se le ocurriera como confirmar si tenia potencial mágico  tendría que ir a ver a Becktor Sorn, el único sanador en el que podía confiar Drake, Bector era un anciano simpático  según muchos decían era un lunático  pero a Drake le agradaba, si no hubiese sido por el probablemente Drake habría muerto, Becktor fue quien lo encontró recién nacido a las afueras de la ciudad, era el único adulto que le debía algo, la casa de Becktor estaba en la zona media de Laria, básicamente la frontera entre los nobles y el resto de la gente, Drake tendría que apresurarse antes de que los guardias de la frontera interior hiciesen su ronda, cuando llego a la casa de Becktor, ya debería ser la hora de los ladrones, sin duda una excelente hora para conseguir algunas “donaciones”, pero hoy no, tenia que saber si en verdad tendía cualidades mágicas  Drake comenzó a tocar la puerta muy fuerte, pero de la misma forma que Becktor le enseño que tocara si tenia alguna urgencia, tres toques después uno y tres mas.
- ¡¡Ya va!! ¡Dije que ya va! Cielos Drake, se puede saber ¿que te urge tanto? Estaba a punto de echarme a dormir, mas te vale que sea importante.
- Lo es, Beck, lo es para mi, me dejas pasar o ya no soy bienvenido en tu casa.
-¿Eh? ¡Oh!, claro pasa – Drake se sentó en una vieja silla de madera en la sala de estar de Becktor – Y ¿cual es la urgencia? No te veo mal herido ni nada.
-Es una urgencia, Becktor – Drake inspiro hondo – ¿Porque nunca me dijiste que también puedo hacer magia? – Becktor estaba paralizado, no podía ni hablar.
- ¿Quien... Quien te dijo eso?
- Un tipo raro que me sorprendió tratando de robarle su comida, al parecer es mago, se llama Albert Dartuk.

Hacían años que Becktor no oía ese nombre, ¿cuanto habrá pasado, veinte años, treinta? Aun así demasiados pocos, Becktor se dejo caer en un mullido sillón de tela frente a la chimenea. Drake se quedo estupefacto, por la reacción de Beck sin duda había dado en el clavo, pero también se dio cuenta que le trajo malos recuerdos.
- Entonces... Es cierto, soy mago, ¿Por que? ¿Porque nunca me dijiste nada?
- ¿Porque? Buena pregunta, te podría contestar de mil maneras pero creo que sera mejor que te diga la mas sencilla, para protegerte.
- ¡¿Para protegerme?! ¡Ja! Si claro, y de que se supone que me protegías, ¿De no ser alguien? Baya estupidez la tuya.
- De la magia, créeme Drake no hay nada mas peligroso que la magia, no porque no sea buena, sino porque si abusas de ella, nadie te salvara, es una gran tentación saber que puedes hacer casi cualquier cosa, pero dime ¿Crees que puedes manejar lo?
- Claro... que no puedo, ¿Como crees que me siento? Me mentiste, pudiste  decírmelo, quiero decir eres mago también, un sanador, pero aun así un mago, podrías haberme enseñado, !no hubiese tenido que unirme a la cofradía para vivir!
- Drake... – Drake no dejo terminar a Becktor.
- No, ¡No digas mi nombre! Para ti estoy muerto, ¡Muerto!

Drake salio corriendo a la oscuridad de la noche, con su cara cubierta con lagrimas, no quería detenerse, solo correr y seguir corriendo.

miércoles, 16 de enero de 2013

Capitulo 1 - Un tipo raro

Capitulo 1

Era una noche fría, yo diría que gélida, donde una sombra caminaba sin compañía por un callejón en el lado este de Laria, la ciudad más grande del Reino de Kriantus, esa sombra caminaba despreocupada de los peligros a los que podría caer, pero al parecer si los conocía bien, pues justo cuando paso debajo de un farol que iluminaba la calle, se mostró su rostro, era Drake, o como lo llamaban en la cofradía, “el pequeño genio”, pues eso era, pero el muy pillo se hacía pasar por idiota para que no le dieran una tunda por “sentirse superior a los otros”, ¿Cómo podía sentirse superior, si estaba en una de la parte más baja de la jerarquía, si es que había, de la cofradía Los Aulladores?, era solo un niño de diez años, casi once, si lograba sobrevivir los próximos tres días, el niño era un tanto bajito, tenía unos ojos verdes oscuros y penetrantes, que de seguro eran la envidia de algunos, tenía el cabello grasiento, y sus ropas, si se les podía llamar así, no eran más que harapos, estaban desgarradas y se diría que pútridas, si el niño hubiera tenido mejor suerte al nacer, tal vez habría sido algún rompecorazones, pues el pequeño era todo un guapuras.
Drake se dirigía a su lugar de trabajo favorito, La Grulla de Plata, era un bar cualquiera, pero allí se reunían la peor calaña de la ciudad, lo que significaba dinero, con algo de suerte conseguiría unas pocas monedas, y si de verdad la suerte le sonreía esa noche, hasta un krian de oro. Al llegar, Drake haría su mejor artimaña para pasar sin llamar la más mínima pisca de atención, y eso fue lo que hizo, como era costumbre había una pelea llevándose a cabo, y como siempre Drake recogería las monedas regadas en el piso, robaría la comida que dejaban desprotegida los espectadores de la pelea, y su parte favorita, escupiría en la cerveza de todos, cosa que le causaba mucha risa, Drake estuvo de suerte esa noche, recogió trece krian de cobre y dos krian de plata, ahora podría gozar de la noche, al acabar la pelea, de inmediato, di paso a otra, Drake ya no tenía por qué robar esa noche, pues había acumulado el peaje de la cofradía y le sobraba para darse el lujo de comer decentemente esa semana, lo que si no pudo soportar, fue la tentación de conseguir más comida, a su vista había un trozo de carne, que se veía realmente suculenta, Drake se acercó sigilosamente a la mesa, procurando de que no le viesen o hacer ruido, al estirar el brazo para recoger su presea, una mano lo detuvo, a Drake casi le da un infarto, trato de zafarse con todas sus fuerzas, ¿Pero qué fuerzas podía tener aquel niño que solo había comido pan aquel mes?, pero fue inútil, de pronto unos ojos marrones lo vieron, esos ojos no eran normales, Drake sentía que podían quitarle su alma, cerró los ojos para evitarlo, cuando de pronto se oyó – Oye niñato, sería más fácil si la pidieses amablemente – Drake, abrió los ojos al oír lo que aquel sujeto le había dicho, nunca creyó que aquel sujeto lo estaba mirando – ¡Oye! ¿Lo vas a pedir amablemente o tendré que entregarte a aquellos? ¿Eh? – es sujeto raro señalaba a los tipos que aún seguían peleándose, Drake sabía que si no quería que le quitasen lo que había “encontrado” y además que le diesen una buena tunda sería mejor hacerle caso a aquel sujeto.
-Bueno, ¿Puede convidarme de su comida mi señor? – diciéndolo a regañadientes.
-¡Claro! No faltaba más, adelante siéntate y disfruta, niñato – diciéndolo con una sonrisa que Drake creía era de burla, y lo era.

Drake mientras comía comenzó a escrutar con la mirada a aquel sujeto que “lo invito a comer”, era de una altura un poco mayor a la media, su piel era de un tono oliváceo, tenía unos ojos azul claro, llevaba una túnica gris oscuro, al cinto tenía una empuñadura de mano y media, fue la única arma que divisó, «termino de comer y salgo corriendo», eso fue lo que pensó, pero antes de terminar el bocado que tenía ya en la boca aquel sujeto extraño dijo – Espero que no pienses comer y huir, eso sería muy descortés de tu parte, por cierto tu estrategia de robar la comida de los que están peleando y recoger las monedas es . . . ingeniosa, pero no infalible, si hubiese sido así no tendríamos esta charla – Drake quedó estupefacto, no podía creer lo que oía, aquel extraño lo había visto infraganti, pero ¿Por qué no me delató? ¿Qué es lo que quiere de mí? Todos quieren alga a cambio, eso fue lo que dedujo Drake de la situación.
Oiga, ¿Qué es lo que busca con todo esto?, porque esto no lo hace de gratis, ¿o sí? – preguntó Drake al sujeto.
¿Qué es lo que quiero?, es una buena pregunta tendré que pensar un momento, mmm, pues lo que quiero es entrenarte.
¡¿Entrenarme?! Pero ¿Para qué?, ¿Por qué?
Niño, ¿Sabes qué es la magia?
Claro que se lo que es, no soy un idiota.
No he dicho que lo seas, pero a lo que iba, tú tienes mucho potencial para ser mago, lo supe cuando te toque, por eso quiero entrenarte, ¿Qué me dices, es una gran oportunidad para dejar esta vida que tienes? – Drake no podía creer lo que oía, era un mago, o por lo menos lo seria, lo único que pudo decir fue – ¡Claro!
Bien, te veo mañana a primera hora en la entrada norte de la ciudad, por cierto me llamo Albert Dartuk.