Capitulo
Seis
Al
despertar Drake se encontraba en una habitación que no había visto
o estado en su vida, era una habitación espaciosa decorada con
lujosos artefactos, y estaba completamente amueblada, parecía ser la
habitación de un noble, Drake se dirigió hacia la ventana de la
habitación, al asomarse Drake quedo completamente maravillado, era
un palacio enorme, era incluso más grande que el del rey, mientras
Drake contemplaba el palacio, alguien entro por el umbral de la
habitación, era la mujer que Drake confundió con un ángel, estaba
completamente embelesado con la mujer
– Hola
niño, ¿Cómo te sientes?
– Bien,
y tengo un nombre señorita y no es niño – le contesto Drake
tratando de no mostrar los nervios que sentía.
–
¡Oh,
pero que lindo!, apuesto que eres todo casanova, Haber niño
¿Cuál
es tu nombre?
Drake
se ruborizo – Mi nombre es Drake, Drake Lupinus – la mujer quedo
sorprendida al oír el nombre de Drake.
– Lupinus…
¿Acaso eres un lobo? – Le contesto la mujer mientras reía – Si
lo soy, el mismísimo Rey de los Lobos me dio mi linaje – la mujer
quedo más sorprendida aun.
–
¿Estas
tratando de decirme que el rey de los lobos te hizo uno de los suyos?
Espero que sepas lo que eso significa Drake. – Si lo sé, por
cierto, señorita ¿Dónde estamos? – ¡Oh, cierto! Déjame que te
dé la bienvenida a Skuóru
Nébula, la
sede del elemento oscuridad, aquí es donde todos los Warz
se
entrenan, y aquí es donde según se tu entrenaras. Drake estaba
maravillado, estaba en un lugar lleno de magos, lleno de Warz,
dios
realmente sentía una gran emoción y todo es gracias a su maestro,
fue en ese instante que lo recordó, ¡El maestro Albert!
– ¡¿Dónde
está mi maestro?! – Le pregunto Drake preocupado – Tu maestro
está en la enfermería en este momento, ¿Quieres ir a verlo? Drake
asintió de inmediato, la mujer guió a Drake por una serie de
corredores que parecían interminables – los cuales Drake estaba
memorizando – pasados cinco minutos desde que salieron de la
habitación en donde se encontraba Drake llegaron a una puerta con un
tallado de una serpiente enroscada en un báculo, el símbolo que
Drake siempre vio en los sitios donde se realizaban curaciones, al
trapazar el umbral, Drake encontró una serie de camas acomodadas el
dos filas, una frente la otra, eran alrededor de unas veinte en cada
lado, el maestro Albert se encontraba en la cama justo a las ventanas
de la primera fila, al localizar con la mirada a su maestro Drake sin
dudarlo un momento salió disparado hacia él, al llegar a su lado,
el maestro Albert le regalo un sonrisa y lo despeino diciéndole –
gracias pequeño, si no fuera por ti… puede que sería otro nuestro
futuro – hizo una pequeña pausa – además no soy el único que
quiere agradecerte – dijo señalando hacia el frente, era la única
cama la cual estaba cubierta por las cortinas, Drake se dirigió
hacia ellas, sabiendo ya quien se encontraba al otro lado de las
misma, al mover la cortina Drake vio a la niña recostada en la cama
jugando con su cabello, Drake al verla más de cerca y mucho más
detenidamente quedo fascinado, era muy linda, casi una versión en
miniatura de la mujer que había salvado su vida, pero la niña a
diferencia de la mujer tenía unos hermosos y penetrantes ojos
azules, los cuales a Drake le recordaron a una piedra que le había
visto a una noble de Laria – la cual pensó robar cuando tuviese la
oportunidad… y más edad – Drake intento hablarle a la niña,
pero antes de que pudiera decir palabra la niña dijo – Gracias por
intentar salvarme.
– ¿Intentar
salvarte? Perdona pero me parece que si te salve – le respondió
Drake.
– ¡Ja!
Si no fuera por la maestra Catrina ninguno de nosotros estaría aquí.
– al decir eso la mujer, por lo visto se llamaba Catrina,
interrumpió a la niña – ¡Leyla! Sé más respetuosa, la verdad
es que si Drake no hubiese hecho lo que hizo habrías muerto antes de
que yo llegase.
– ¡Maestra!
¿Por qué defiendes a este niño?
– Porque
si no fuera por este niño, mi linda estudiante habría muerto – le
contesto Catrina acariciándole la cabeza y regalándose una sonrisa,
lo cual calmo a Leyla – Ahora ¿no crees que deberías presentarte
a tu buen mozo salvador? – Drake se ruborizo al igual que Leyla,
ambos maestros no pudieron evitar reírse de la escena.
– Me
llamo Leyla Roseland, mucho gusto – dijo apartando la mirada por la
pena.
– Es
un placer, yo soy Drake Lupinus. – Al oír el nombre Leyla lo vio y
se echó a reír.
– ¿A
caso eres un lobo? – lo único que Drake hizo fue poner su mano en
su sien y pensar «es igual que su maestra», lo cual le dio riza a
la maestra Catrina, acto seguido la maestra le explico a Leyla, al
terminar la maestra se volvió hacia el maestro Albert.
– Y
dime Al, ¿Es enserio que el insensible de Fenrir hizo eso?
– Yo
tuve la misma reacción que tu Cati, y eso que fui testigo del hecho,
pero sí, es cierto, por cierto tú dime que se supone ¿Qué hacia
Leyla fuera de Skuóru
Nébula sola?
– Es
lo que a mí me gustaría saber Al, y bien ¿Leyla? – Leyla parecía
querer ser capaz de ser invisible en ese momento
– Pues,
maestra, es que escuche rumores de que si se es capaz de matar un
orco se podrá invocar al familiar destinado.
– ¡Puras
historias sin sentido! Y me sorprende que creyeras esas historias,
sabes muy bien que aún te falta más entrenamiento para poder tener
un familiar. – Leyla bajo la mirada – solo espero que no intentes
hacer algo así otra vez, bien Drake será mejor que nos vayamos
ambos, Al y Leyla, tienen que descansar, mientras te llevare a la
cocina a comer algo, debes estar muerto de hambre – Drake asintió.
Catrina
guiaba a Drake por otra serie de pasillos y escaleras para legar a su
destino, Drake realizaba el mismo esfuerzo por memorizar el trayecto
como cuando Catrina lo condujo a la enfermería, pocos minutos
después de salir de la enfermería Catrina y Drake entraban en una
gigantesca sala llena de mesas, la cual dedujo Drake que debería ser
el comedor, Catrina condujo a Drake por el comedor hasta llegar a la
barra donde llamo con la campanilla, después de unos segundos
apareció una señora.
– ¡Catrina!
¿Qué te trae por acá a estas horas?
–
Nada
en especial Marianne, solo traje al sec’huan
de
Al a comer. – ¡Oh! ¿Con que este es el pequeño dragón que trajo
el Ser. Dartuk? Mucho gusto cielo, soy Marianne, la encargada de la
cocina – dijo dirigiéndose a Drake. – No solo soy un dragón
señora, también soy un lobo, Drake Lupinus un placer. – Le
contesto Drake con una sonrisa en su rostro, Marianne quedo con los
ojos tan grandes como platos.
– ¿Toda
una sorpresa, eh? – menciono Catrina.
– Definitivamente,
y bien ¿Qué te gustaría comer amor? Mira aquí hay un menú. –
le dijo Marianne a Drake mostrándole un menú que estaba a su
alcance.
– Son
muchas cosas – respondió Drake – la verdad no sabría que pedir.
– ¿Cómo
que no sabrías? ¿Qué te gusta comer?
– Es
que no sé qué me gusta comer, hasta hace unos días lo mejor que he
comido fue un pedazo de carne, «que le intente robar a mi maestro»
– pensó Drake.
– En
ese caso no crees que debes probar un poco de todo, así sabrás que
te gusta – le dijo Marianne.
– Me
parece razonable.
Y
así fue, Marianne le sirvió un poco de cada cosa a Drake, mientras
Catrina fue a buscar una mesa, la cual fue la más cercana ya que el
salón estaba vacío, al poco rato Drake ayudado de Marianne fueron
donde Catrina con dos bandejas colmadas de comida.
– ¡Vaya!
– Soltó Catrina al ver la cantidad – No pensé que hubiese tanto
en el menú.
– Pues
yo menos. – dijo Drake.
Pasó
hora y media desde que Drake comenzó a comer, hora y media desde que
Catrina comenzó a imaginarse como tuvo que ser la vida del pobre
Drake, al terminar Drake no pudo más que recostarse al respaldo de
la silla, para ver si se acomodaba todo lo que comió, Catrina no
pudo soltar una risotada al verlo.
– ¿Qué?
– Nada,
es que me recuerdas tanto a Al.
– ¿Yo?
¿Enserio?
– Sí,
te pareces mucho a él, pero en fin, dime ¿De dónde eres?
– Soy
de Laria, bueno eso creo, allí he vivido toda mi vida, pero la
verdad no se en que ciudad o pueblo nací.
–
Entiendo,
pero tranquilo eso ya no importa, al unirte a Skuóru
Nébula
prácticamente tienes que olvidar quien eras y de dónde vienes, no
importa si eras de una familia noble, desde que das un paso dentro
del terreno del gremio renuncias a todo eso.
– Pues
debe de ser duro para algunos.
– Lo
es, pero lo vale, ganas una nueva vida.
– Eso
suena muy bien, puedo preguntarle ¿qué es lo que se necesita para
llamar al familiar destinado?
– Claro,
bueno veras tienes que pasar una serie de pruebas para saber si eres
apto para llamar a tu familiar, las cuales consisten en una prueba de
dominio de magia, otras de resistencias física y mágica y la ultima
de fuerza de voluntad.
– ¿Fuerza
de voluntad? – la interrumpió Drake.
– Si,
sé que suena extraño, pero es una de las pruebas más importantes
de todas, mira la primera vez que llamas a tu familiar, tienes que
canalizar tus pensamientos en una especie de manifestación de tu
voluntad, esa manifestación es tu ser astral, el cual tendrá un
vínculo único con tu familiar destinado, es algo complicado de
explicar.
– Si,
me di cuenta, pero ¿existe alguna forma de conocer a nuestro
familiar antes de llamarlo? – Catrina estuvo meditando un momento.
– Si, pero es poco usual, te tendrían que hacer una lectura
mágica, la cual no muchos magos la saben hacer.
– ¿conoce
a alguien que sepa hacerlas?
– Pues
claro, yo.